Cómo vender las participaciones preferentes

Esta entrada la publico en mi blog porque hace poco tiempo he recibido un e-mail en el que me preguntaban algo similar:

«Hola!

He leido un post tuyo sobre participaciones preferentes. Haces mención a una próxima amortización de estas participaciones (posiblemente), ¿cómo lo sabes? hay algún documento donde se mencione?

Mis padres tienen estas participaciones y quiero saber cuales son mis opciones para recuperar el capital, si debo esperar por mí no hay problema, pero la información es tan confusa que no sé por donde tirar. El pánico está siendo lo peor y la gente no se da cuenta de ello.

Espero con nervios tu respuesta.

Muchas gracias por adelantado.»

¿Qué hacer en estos casos?

Lo primero que debemos hacer es mantener la calma, que no cunda el pánico. Tenemos un producto que de la noche a la mañana se ha convertido en maldito, más que nada por la falta de la información. En el banco nos lo vendieron como algo «seguro», como un «plazo fijo», y ahora resulta que podemos perder todo el dinero, son como acciones… Ni lo uno, ni lo otro.

Como el primer problema con el que nos encontramos es la falta de información, lo que debemos hacer es tratar de solventarlo, para ello debemos identificar el producto que tenemos. Esto se consigue a través de su código ISIN, con este código identificaremos de forma unívoca el valor mobiliario que poseemos.

Una vez tengamos que lo tengamos, el siguiente paso sería obtener el folleto de emisión, donde se especifiquen las características del producto. Para ello, podemos acudir al mercado en el que cotiza el producto o bien a la propia web del emisor. La renta fija en España cotiza en el A.I.A.F. (Asociación de Intermediarios de Activos Financieros), así que podríamos acudir a su página web a la búsqueda del folleto de emisión.

Llegados a este punto y solventada nuestra falta de información debemos plantearnos si el producto nos interesa o si es algo totalmente distinto a lo que contratamos y de lo que no se nos informó.

Y llegados a este punto… ¿cómo recuperamos el dinero invertido?

Las participaciones preferentes son perpetuas, es decir, no tienen un vencimiento preestablecido. En cambio, generalmente a partir del 5º año y desde ese momento en cualquier fecha de pago del cupón, el emisor de las mismas se reserva el derecho a amortizarlas según su propio criterio discrecional.

Así que por regla general, para recuperar toda nuestra inversión, deberemos esperar hasta el 5º año, que será el momento en el que el emisor tendría la primera fecha de amortización, recuperando el 100% de lo invertido en caso de que se ejecute esta opción. Otra posibilidad es venderlas en el mercado secundario, si bien, debemos tener en cuenta que pueden no estar cotizando al 100% de su valor.

¿Qué pasa si el emisor no las amortiza al 5º año?

  • En este caso para recuperar nuestra inversión deberemos acudir al mercado secundario, introduciendo una orden de venta. Tenemos que entender que para poder vender alguien, éste debe estar dispuesto a pagar el importe que nosotros pedimos por las participaciones preferentes; de no ser así, no se consumaría la venta.
  • Otra opción sería esperar a que el emisor, de motu propio, decida amortizar esa emisión en cualquier momento de pago del cupón. En este caso recuperaremos el 100% de nuestra inversión.

Debo indicar que el emisor puede en cualquier momento (antes o después del 5º año) proponer canjes, tanto por productos de similares características como por otros de características diferentes (por otras emisiones de Participaciones Preferentes, por Bonos, por Acciones…). El acudir a estos canjes es una opción que se ha de adoptar por parte del inversor de forma voluntaria, es decir, debe evaluar si el canje le interesa más que continuar con las participaciones preferentes y, en función del resultado de su análisis, aceptar o rechazar el canje.

 

«Eso no fue lo que me dijeron, ¡me engañaron!»

Hay que considerar las premisas que nos indica la CNMV:

Si quisiéramos presentar una reclamación, aquí tenemos la guía de la Comisión Nacional del Mercado de Valores para presentarlas.

Y finalmente nos quedaría la poco recomendable vía judicial.

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