He terminado de pagar mi hipoteca, ¿y ahora qué hago? Pasos para su cancelación definitiva.

Una vez que hemos terminado de pagar nuestra hipoteca, bien por el pago de las cuotas pendientes o bien por una amortización total, estaremos en las condiciones de su cancelación definitiva. Para ello, debemos llevar a cabo unos trámites que van a suponernos unos costes y algún que otro quebradero de cabeza si decidimos realizarlos por nosotros mismos.

Lo más habitual es que la entidad financiera nos solicite una provisión de fondos para que su gestora los realice, si bien este método es el que nos resulta más caro, podría llegar a ahorrarnos importes de hasta 600 euros.

hipoteca

Si tú, como particular, quieres cancelar la hipoteca una vez amortizada totalmente por el pago de la última cuota o amortización total,  o que has de hacer paso por paso es:

  1. Solicitar en el banco que te den el certificado de deuda cero. (Algunos bancos te pueden llegar a cobrar hasta 150/200€, aunque es un mero certificado que en otras ocasiones llegan a dar gratis).
  2. Hacer la cancelación registral. Para ello debemos acudir a un notario cualquiera una vez conseguido el certificado de deuda cero, con este y la escritura de la hipoteca. Allí se hace una escritura pública de cancelación, que también debe firmar alguien con poderes del banco (la notaría se encarga de este trámite). Esto supone 90 euros como mínimo, según las nuevas tarifas.
  3. Ir a la agencia tributaria de tu comunidad autónoma: hay que solicitar el modelo 600 de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, puesto que la cancelación de la hipoteca está sujeta a este impuesto, pero está exenta de pago (salvo el coste del formulario, que incluso puede descargarse de internet). Si no supieras cómo rellenarlo, te ayudarán allí a hacerlo.
  4. Acudir al Registro de la Propiedad: con la copia del modelo 600 presentado, el certificado del banco y la escritura de la notaría acudimos a hacer efectiva la cancelación. El coste puede ser muy variable porque depende de los conceptos que carguen. Como mínimo son 24 euros, pero el importe puede variar según el importe de la hipoteca.
  5. Finalmente, y si quieres verificar que la cancelación se ha llevado a cabo correctamente, puedes solicitar con posterioridad una nota simple, para comprobar que no existe la carga de la hipoteca sobre tu propiedad. Esto cuesta unos 9 euros, y se puede pedir en la página de los registradores (www.registradores.org).

 

Otra forma en la que se produce la cancelación definitiva de la hipoteca, y que puede resultarnos totalmente gratuita, es por caducidad. De acuerdo con lo establecido en el art. 82 de la Ley Hipotecaria: A solicitud del titular registral de cualquier derecho sobre la finca afectada, podrá procederse a la cancelación de condiciones resolutorias en garantía del precio aplazado a que se refiere el artículo 11 de esta Ley y de hipotecas en garantía de cualquier clase de obligación, para las que no se hubiera pactado un plazo concreto de duración, cuando haya transcurrido el plazo señalado en la legislación civil aplicable para la prescripción de la acciones derivadas de dichas garantías o el más breve que a estos efectos se hubiera estipulado al tiempo de su constitución, contados desde el día en que la prestación cuyo cumplimiento se garantiza debió ser satisfecha en su totalidad según el Registro, siempre que dentro del año siguiente no resulte del mismo que han sido renovadas, interrumpida la prescripción o ejecutada debidamente la hipoteca”.

Por tanto, y de forma totalmente gratuita, puede producirse la cancelación de la hipoteca presentando una solicitud ante el Registro de la Propiedad. Debemos que tener en cuenta que la firma de la solicitud debe estar legitimada, es decir, ha de realizarse ante notario o bien que el propio registrador la legitime (compulse). Esta solicitud ha de realizarse en el plazo señalado en la legislación civil, que nos indica según el art. 1964 del Código Civil: “La acción hipotecaria prescribe a los veinte años, y las personales que no tengan señalado término especial de prescripción a los quince“.

El único problema de esperar a la cancelación por caducidad, es que figuraremos en los registros como prestatarios de una hipoteca, con los consiguientes inconvenientes que podemos llegar a tener en el caso de que necesitemos acudir a una entidad para obtener financiación.

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