Deflación

España está en deflación. Por fin ya es oficial. Además, gran parte de los países europeos también han entrado en deflación oficialmente.

Algunos llevamos tiempo diciéndolo y otros -muy pocos- como Mario Conde lo pronosticaron ya en el año 2009, cuando muchos gurús pronosticaban una hiperinflación que “pagaría” los altos niveles de endeudamiento público. [Tenía que decirlo, pero es que le tengo un cariño especial a este señor. Aunque no comparto sus ideas políticas, no apoyo sus actos de estafa y apropiación indebida].

Pero, ¿qué es la deflación? ¿es buena o es mala? ¿por qué les cuesta tanto a los políticos reconocer que hemos entrado en deflación?

La deflación es la bajada generalizada y prolongada del nivel de precios de bienes y servicios. Cuando algunos lo comentábamos hace ya más de un año, nos lo ponían en duda.

deflacionLa verdad es que no estábamos en deflación oficialmente por el método del cálculo del índice de precios: algunos bienes no se tienen en cuenta y tampoco se corrige el efecto impositivo. Y baste recordar las subidas de I.V.A. que sufrimos en España.

Rojo - IPC oficial Verde - IPC sin efecto impuestos
IPC interanual – descontado efecto impuestos

En el gráfico anterior, observamos el IPC interanual oficial (línea roja) y el IPC interanual corregido (quitando el efecto impuestos). Podemos ver que desde de 2013, habríamos tenido ya algunas tasas interanuales negativas. Y esto sin tener en cuenta precios de otros bienes que no entran en el cálculo del IPC.

¿La deflación es buena o es mala?

Pues la respuesta la tengo muy clara: depende.

Los políticos están empeñados en indicarnos que la deflación que tenemos no es mala, porque está provocada por los precios del petróleo a la baja.

Y la verdad, es que ese es uno de los motivos de la deflación. Pero no debemos olvidarnos de una de las teorías tradicionales que explican el sistema de fijación de precios.

Los monetaristas y los keynesianos, tratarían de explicárnosla diciéndonos que el dinero disponible es inferior, y por eso demandamos menos. Pero el dinero disponible es muy superior tras las inyecciones de liquidez… Está claro que ese dinero no ha llegado a la economía real y que, en lugar de eso, ha servido para sanear balances de ciertas entidades.

La cruda realidad es que tenemos una deflación de costes, basada fundamentalmente en la disminución de los salarios (no sólo de los trabajadores, sino de los que ya no lo son y se encuentran en paro).

Hace unos días, un representante de la clase empresarial hacía unas modificaciones en la espiral precios-salarios:

Original:
▲Precios → ▲Producción → ▲Salarios → ▲Demanda → ▲Precios
Propuesta:
▲Precios → ▲Producción → ▲Contratación manteniendo salarios → ▲Demanda

Se basaba en que el aumento de beneficios, manteniendo los salarios, iba a procurar una mayor contratación, que provocaría igualmente un aumento de la demanda. Y así podría ser… Pero los hechos nos demuestran que esto no es así, porque estamos en una situación en la que las empresas siguen aumentando beneficios y la situación es de deflación. El aumento en sus beneficios no se trasladan a un aumento de la contratación, no hace falta indicar dónde se quedan. beneficios-empresas-ibex

Esta situación, en la que los beneficios no se transforman en mayores salarios y en un aumento de la contratación, nos conduce inexpugnablemente a una deflación de libro.

¿Cuándo sería realmente mala la deflación? Cuando entremos en la espiral deflacionaria, es decir la espiral precios-salarios a la inversa. Dejo a ojos del lector la opinión sobre si la deflación que se está produciendo es buena o es mala.

▼Precios → ▼Producción / Cierres de empresas → ▼Salarios / Despidos → ▼Demanda → ▼Precios

¿Por qué les cuenta tanto a los políticos reconocer que estamos en deflación?

Ante el escenario deflacionario presentado anteriormente, los motivos están claros: la deflación nos lleva a una espiral de bajadas de salarios y de cierres de empresas con la repercusión que esto supone. Por ello hablan de desinflación o de que la deflación se produce cuando haya dos semestres seguidos de bajadas de precios según criterio del FMI (sin embargo, para la inflación no se establecen los 2 semestres consecutivos de subidas de precios).

 

¿Qué será lo siguiente?

Cuando el precio del petróleo vuelva a subir (son múltiples las teorías que explican su precio anormalmente bajo y que podemos ver googleando), nos contarán que estamos en inflación. Ojalá que así sea, que estemos en una inflación contenida y que no nos aboquemos a una estanflación (subida de precios sin crecimiento, pérdida de poder adquisitivo de los consumidores…).

 

 

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